Cada decisión que tomemos tiene que evitar agregar más calentamiento global y debemos adoptar medidas para reducir a escala los gases de efecto invernadero que ya se encuentran en la atmósfera.

El informe especial del Panel Intergubernamental Sobre Cambio Climático sobre las consecuencias de un Planeta a 1.5°C de temperatura o un Planeta a 2°C es un mensaje de esperanza, pero con una clara advertencia: si seguimos en la trayectoria actual caminamos hacia el abismo. 

Ya sabemos lo que ocurre una vez que uno se cae por el precipicio sencillamente ya no hay vuelta atrás. Pero uno siempre puede decidir no tirarse.

Tirarse por el abismo sería dejar que el Planeta se recaliente hasta 2°C.  Es decir, que tenemos que hacer todo lo posible para no superar los 1.5°C.

Resulta oportuno destacar que 1.5°C de temperatura global no es 1.5°C en el termómetro que marca la temperatura de nuestras casas. 1.5°C de temperatura global significa impactos en el delicado sistema climático de la Tierra incluyendo severos episodios de temperaturas extremas, acidificación de los océanos, pérdidas de ecosistemas, pérdidas de cosechas, crisis hídricas, subas del nivel del mar e incremento de la pobreza.

El Informe responde a un requerimiento del Acuerdo de Paris que solicitó expresamente al Panel Intergubernamental Sobre Cambio Climático un informe especial sobre los efectos que produciría un calentamiento global de 1.5°C con respecto a los niveles preindustriales y las trayectorias correspondientes que deberían seguir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Fue elaborado bajo el liderazgo de los 3 grupos de trabajo científicos del Panel Intergubernamental, el grupo de ciencia física del calentamiento global, el grupo sobre adaptación y vulnerabilidad y el grupo de mitigación de gases efecto invernadero y revisó 42,001 comentarios de expertos y gobiernos.

La primera conclusión del informe es que cada incremento adicional de calentamiento global cuenta pues nos acerca a la zona de no retorno, es decir a cambios irreversibles. El informe es un llamado a  asumir nuestra responsabilidad planetaria y hacer todo lo que esté a nuestro alcance para evitar seguir utilizando la atmósfera como un basural a cielo abierto.

La segunda conclusión del informe es que es probable que el calentamiento global alcance 1.5 ° C entre 2030 y 2052 si continúa aumentando al ritmo actual.  Es decir que lo que hagamos los próximos 10 años es clave para alejarnos del abismo. 

Cada decisión que tomemos tiene que evitar agregar más calentamiento global y debemos adoptar medidas para reducir a escala los gases de efecto invernadero que ya se encuentran en la atmósfera.

Superar el umbral de 1.5 ° C sería catastrófico para la humanidad pues en el sistema climático existe lo que se denomina puntos de no retorno es decir que una vez que se sobrepasan esos puntos, los impactos se amplifican y los cambios se tornan irreversibles. La adaptación a este nuevo sistema climático de eventos extremos será imposible.

La tercera conclusión del informe es que limitar el calentamiento global a 1.5 ° C es esencial para lograr erradicar la pobreza y reducir las desigualdades.

La cuarta conclusión del informe es que un calentamiento global de 1.5 ° C implica temperaturas extremas en la tierra con incrementos más agudos en los polos. Es de decir que 1.5 ° C de temperatura global es 3° C en la tierra. Limitar el calentamiento a 1.5 ° C implica evitar el derretimiento de 2 millones de Km2 de permafrost, reduciría la zona de riesgo a la mitad y limitar al 13% de la tierra transformaciones profundas de ecosistemas.  Además  nos permitirá  ralentizar la suba del nivel del mar disminuir su acidificación y disminuir el decaimiento de los niveles de oxigeno.  Limitar la temperatura a 1.5 ° C es esencial para disminuir pérdidas de cosechas y bajos niveles de nutrición en el maíz, el arroz y el trigo especialmente en Sudamérica, Centroamérica, África y Asia.

La quinta e importantísima conclusión del informe es que aún es posible revertir nuestra trayectoria. Tomar el camino que limita el calentamiento global a 1.5 ° C requiere reducciones profundas en las emisiones de metano y carbono negro (hollín), y HFCs (gases que se utilizan principalmente en el sector de refrigeración) junto a medidas de mitigación del 35% CO2 para el 2030 con respecto a los niveles del 2010 para así alcanzar emisiones netas para el 2050.

Sólo es posible limitar el calentamiento global a 1.5 ° C si además de reducir CO2 reducimos contaminantes climáticos de vida atmosférica corta como el metano, el hollín y los HFCs.   El informe resalta que la reducción de estos contaminantes climáticos de vida corta además traerán beneficios en otras áreas como la salud y la agricultura. La Coalición para el Cambio Climático y el Aire Limpio (CCAC) de Naciones Unidas es un buen comienzo pero es necesario que más países se sumen a este esfuerzo e incluyan en sus compromisos acciones de reducciones de estos gases.  Si reducimos estos gases a escala podemos evitar hasta 0.7° C de calentamiento.

Asumir nuestra responsabilidad planetaria implica incrementar la eficiencia energética en todos los sectores, reemplazar la generación de energías fósiles por energías limpias. Un mundo de 1.5 ° C requiere 50% a 65% de energías renovables. La inversión en energías renovables debe duplicarse al mismo tiempo que se debe reducir un cuarto la inversión en energías fósiles en los próximos 20 años. En definitiva dejar de invertir en el suicido colectivo y reemplazar nuestra adicción al petróleo por una terapia que mira al sol y tiene conciencia de la fuerza del viento.

Finalmente, el informe reconoce que las tecnologías existen, muchas de ellas se están utilizando en varios países del mundo, pero aun no hemos alcanzado la escala necesaria para desviar nuestro curso. El informe concluye que el camino para evitar sobrepasar el umbral de 1.5 ° C de temperatura requiere un transición rápida y a escala en energía, uso de la tierra, infraestructura y sistemas industriales. La escala de las transiciones que son necesarias no tiene precedentes en la historia, pero sí existen registros que demuestran que somos capaces de realizar transiciones rápidas.

El Panel de Naciones Unidas reconoce que los compromisos actuales de reducciones de los países nos llevarán a un mundo de más de 3° C de temperatura.  Para revertir este curso uno de los pasos más importantes es tomar decisiones de mitigación rápida es por ello que reducir los contaminantes climáticos de vida atmosférica corta es esencial.

Ya no queda más tiempo para debatir es preciso asumir nuestra responsabilidad planetaria y accionar a escala. Es preciso despojarnos de intereses mezquinos y comprender que somos un todo, que no existirán vencedores ni vencidos por que este es el único Planeta habitable que conocemos, es la única nave espacial que nos lleva por el universo mientras nos ofrece puestas de sol y amaneceres, es el único lugar que tenemos, sencillamente no hay otro.  Aun estamos a tiempo de dejar de abusarlo y amarlo sin condiciones, podemos hacerlo. Dos ingredientes son claves: coraje y conciencia.  Podemos hacerlo,  la pregunta es si realmente deseamos hacerlo y la respuesta es sí porque sin Planeta no hay presente ni futuro.

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